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El Capitolio de Puerto Rico

Johnny Torres Rivera

El Capitolio de Puerto Rico es la sede de la Asamblea Legislativa de la Isla, compuesta por el Senado y la Cámara de Representantes. Fue inaugurado el 11 de febrero de 1929 y el 14 de febrero del mismo año se celebró la primera sesión legislativa oficial en El  Capitolio. Horace M. Tower era entonces gobernador de Puerto Rico, Antonio R. Barceló Presidente del Senado y José Tous Soto Presidente de la Cámara Baja. La construcción del domo fue completada en el 1961. 

El Capitolio había sido ya proyectado desde 1907 por Luis Muñoz Rivera. En 1919 Antonio Barceló recogió la idea y finalmente la primera piedra del edificio fue colocada el día del cumpleaños de Muñoz Rivera, 17 de julio de 1925. Antes de que el espléndido edificio de mármol estuviera listo, la Asamblea Legislativa utilizaba el edificio de la Diputación Provincial. Aunque el arquitecto puertorriqueño Rafael Carmoega Morales fue el principal diseñador de este magnífico edificio de estilo Resurgimiento Neoclásico, muchos otros artistas puertorriqueños, Rafael Rios Rey, José Oliver, Jorge Rechani y Rafael Tufiño y otros, colaboraron en el diseño interior. Mosaicos y murales muestran en forma pictórica eventos trascendentales en la historia de Puerto Rico. 

Pero las connotaciones coloniales que este estilo arquitectónico tenía para el puertorriqueño se evidencian en una controversia que se presentó en el 1907. Una competencia arquitectónica internacional para el diseño de el Capitolio fue celebrada y seleccionaron a un jurado norteamericano para determinar los primeros tres premios de más de 135 entradas. La Comisión del Capitolio, integrada por políticos locales y americanos, desafió sus recomendaciones. Los políticos de Puerto Rico argumentaron que el diseño que se seleccionara estuviera en el estilo del Renacimiento Francés. 


Diseño de Rafael del Valle Zeno, 1907. 


Aunque la opinión pública favoreció este estilo, el jurado insistió en seleccionar el estilo neoclásico para el Capitolio. Finalmente, un compromiso fue alcanzado y Perkins Franco de New York ganó el primer premio. Él sometió un diseño en un estilo neoclásico rígido que evocó el Panteón Romano en el diseño de su bóveda y del Partenón Griego en su pórtico. Aunque Perkins recibió un primer premio substancial de $5,000.00 este diseño para el Capitolio nunca fue utilizado. 

Diseño ganador creado por  Frank Perkins, 1907.

En 1920, Adrián Finlayson, arquitecto del estado, produjo un nuevo diseño en el estilo del renacimiento español. En un artículo publicado al año siguiente en la revista Architectural Record, Sylvester Baxter, crítico norteamericano de arquitectura, comentó:

El diseño admirable del Sr. Finlayson, digno y bello, habla por sí mismo...es un cambio oportuno de la cúpula convencional de los capitolios en Estados Unidos. Ademas, en países de tradiciones hispánicas, la cúpula generalmente se asocia más con la arquitectura eclesiástica que con la arquitectura seglar.

En una excavación en los cimientos de la construcción se depositaron en un cofre un ejemplar del proyecto de ley presentado en 1907, otro de la ley apadrinada por Barceló, según fuera enmendada en 1920, copia del acta del ceremonial del día, un ejemplar de cada uno de los periódicos de la época y una colección de monedas de cuño legal en uso.

Posterior al diseño del Capitolio, surgieron otros edificios públicos importantes en el mismo estilo, entre estos: la Escuela Central Superior en Santurce (1921) y la Escuela de Medicina Tropical en Puerta de Tierra (1924). -
(Enrique Vivoni Farage)

Desde 1933 la Corte Suprema estuvo ubicada en el nivel principal del Capitolio. La falta de espacio en el palacio legislativo, que promovió el diseño para las oficinas de los Legisladores, también obligó a la Corte Suprema a buscar otra localización.

El Capitolio es una de las estructuras más grandes en la Isla y cubre más de un acre de terreno. Esta hermosa estructura de tres niveles cuenta con 51,814 pies cuadrados. El edificio es de hormigón y acero con un recubrimiento de mármol de Georgia en el exterior.  Una amplia escalinata de mármol mira hacia la avenida Ponce de León y da acceso al edificio por su lado Sur. Ocho columnas de orden corintio y dórico se levantan en sus dos entradas principales. Siete imponentes puertas hacen asequible su interior desde el Norte y el Sur.  Las columnas se aprecian en los pórticos de entrada de las fachadas norte y sur. La planta es rectangular excepto por los dos pórticos que se proyectan levemente y forman dos terrazas a ambos lados, con una balustrada adornada con jarrones. Siete arcos simbólicos permiten el acceso al espacio interior y representan los siete distritos senatoriales originales-San Juan, Arecibo, Aguadilla, Mayagüez, Ponce, Guayama y Humacao.  (hoy día existen ocho). 

En el centro del edificio se halla la rotonda, extendida a lo alto de los tres pisos de que consta el edificio. Por largos años, los puertorriqueños no tuvieron una constitución, hasta que el 25 de julio del 1952 se aprobó la Constitución del Estado Libre Asociado. En su aniversario, el 25 de julio de 1956, se inauguró la urna que contiene los documentos originales de la Ley con las firmas de los miembros de la Asamblea Constituyente que participaron en su redacción.

Esta urna restaurada se develó en la rotonda del Capitolio el 24 de julio de 1992. Simbólico monumento que garantiza libertades importantes como una declaración que determina que la voluntad del pueblo es la fuente del poder público y que en los procesos judiciales los acusados tienen derecho a “gozar de la presunción de inocencia”.

  Bajo la cúpula hay dieciséis columnas de mármol rosado con bóvedas decoradas con encofrado. Entre las bóvedas, hay mosaicos alegóricos hechos por una firma italiana, aunque fueron diseñadas por artistas puertorriqueños tales como Rafael Ríos Rey, José Oliver, Jorge Rechani y Rafael Tufiño, así como un salón dedicado a las mujeres ilustres, entre muchos otros atractivos. En el segundo piso se encuentran los dos salones de las asambleas legislativas con numerosas columnas que organizan la planta semicircular.

Los anexos del Capitolio, construidos posteriormente por la firma de arquitectos Toro y Ferrer, albergan las oficinas propias de los senadores y representantes. Su diseño moderno es no invasivo al edificio histórico y respeta su personalidad y carácter. Sin embargo, son reconocidos como interesantes ejemplos de arquitectura propios.

  El Capitolio está localizado en Puerta de Tierra, en la parte norte de la isleta de San Juan; entre la Avenida Muñoz Rivera y la Avenida Ponce de León.