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Por:
Maricelis Rivera Santos
Redactora – EL VOCERO
Noticia salió publicada en: 8/27/2004
"Un
anciano no es una carga, es un tesoro al que le debemos mucho y
tenemos que cuidar". Con esa reflexión, Sor Otilia González
hizo un llamado a la ciudadanía a emular las acciones de Santa
Teresa de Jesús Jornet, quien ofrendó su vida por los
envejecientes.
La monja del hogar Nuestra Señora de la Providencia, en Puerta de
Tierra, señaló que a la sociedad le apremia grandemente ayudar a
los ancianos no sólo con las necesidades materiales, sino en el
acompañamiento.
"Mucha de la estima que el pueblo le tenía a los ancianos se
está perdiendo", manifestó la hermana en un aparte con EL
VOCERO, durante el homenaje que le rindieron como parte de la
conmemoración de la muerte de la Santa.
González explicó que entre 1873 y 1897, de Jesús Jornet fundó
unos 103 hogares de ancianos, entre ellos el ubicado en Puerta de
Tierra en 1891.
La Santa, de origen catalán, entendía que los ancianos no
estaban siendo bien atendidos como ocurre en el presente, mencionó
la monja, quien lleva 35 años de servicio en el Hogar de la
Providencia.
En honor de la Santa, que fue ascendida a los altares en 1974,
ayer en el hogar se ofició una misa en la que un grupo de
ancianos, dirigidos por Sor Cecilia Rodríguez, entonó las
canciones del coro.
Luego se celebró un acto de confraternización entre los
envejecientes y los bienhechores del centro que aportan para
sostener la institución con 113 años de servicio en el país.
Según González, en estos momentos el hogar atiende a 200
envejecientes, su máxima capacidad y tienen muchos más en lista
de espera.
Por esa razón, recabó la ayuda de la ciudadanía, ya que el
hogar sólo cobra lo que los ancianos pueden aportar y no lo que
realmente cuestan los servicios.
El principal gasto es el mantenimiento del hogar, un edificio histórico
que está expuesto al salitre de la costa atlántica y que
requiere de mucho mantenimiento.
Las personas interesadas en ayudar pueden llamar al 787-722-1331.
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