Paseo de Covadonga

Paseo de Covadonga


El paseo de Covadonga fue la primera obra de carácter civil realizada en Puerta de Tierra durante la primera mitad del siglo XIX.

Siguiendo la tradición medieval, las leyes de Indias habían dispuesto la segregación de unos terrenos holgados de uso común, adyacentes al tejido urbano de las ciudades. Etimológicamente la palabra ejido se deriva de la palabra latina que significa salir. Los ejidos eran los terrenos a la salida de la población. Más que destinados al cultivo, constituían propiedad comunal donde los vecinos podían descargar y limpiar sus cosechas.

No era ese, sin embargo su único propósito. La ley hacía referencia a ellos también como espacios de recreación para las ciudades. En el caso de San Juan, el derecho comunal a los ejidos había sido conculcado desde el siglo 17 por el carácter de plaza fuerte de la ciudad. No obstante, en 1838, el ingeniero militar Manuel Sicardó había diseñado el primer espacio urbano destinado para el ocio en tierras ejidales de San Juan. Siguiendo el modelo de los paseos de recreación establecidos en Madrid y la Habana, el paseo de La Alameda en terrenos extramuros incluía tres glorietas y una calzada con vista a la bahía.

Antes del siglo 19, además de las estructuras militares, existieron en el área solo bohíos ilegales. No fue hasta 1836 que se llevó a cabo un primer inventario de estructuras civiles en Puerta de Tierra. En ese año aparecen 45 bohíos y otras cuatro estructuras sin identificar. Nueve solares estaban cercados con empalizadas. El establecimiento del Paseo de Puerta de Tierra supuso una primera indentación importante en la hegemonía militar sobre ese espacio.

En la actualidad el Paseo de Puerta de Tierra lleva el nombre de Paseo de Covadonga.

Ref. San Juan la ciudad que rebasó sus murallas.